jueves, 5 de noviembre de 2015

Psiquiatría en la Posmodernidad

A cuento de las Jornadas de Psiquiatría en la Posmodernidad que empiezan hoy en Las Palmas, les muestro aquí algunos de los quince dibujos en su tinta, de línea casi continua que me invitaron a perpetrar para la ocasión:  

Todos sobre papel de acuarela, Michel, 230 gr/m2, 29,7x21 cm.















¡Seguimos!



miércoles, 30 de septiembre de 2015

Retro Reciente

Allí donde mi tierna adolescencia y juventud transcurrió, en la Villa de Santa Brígida, empiezan una etapa nueva, inédita, difícil, ilusionante. 

Y el torturador de telas que suscribe tiene el gustazo de contribuir con su grano de arena (que no sea el famoso grano en el culo) esta aventura, con 20 piezas que conformarán la pequeña retrospectiva reciente (2012-13-14) que colgaré como estreno de una serie de cuatro exposiciones con algo en común (ver abajo del todo)

Inauguramos el sábado, a las 20:00 horas, en la Sala Lola Massieu, en frente de la que fue la casa de mis padres, "La Casa del Poeta": 








¡Esto es solo el comienzo!


Será también un calentamiento de motores para el 13 de abril de 2016, cuando mostraré lo que se cuece durante todo este 2015.
Pero por el momento, y si les apetece, ¡nos vemos el sábado!




jueves, 20 de agosto de 2015

Sin previsiones


Fragmento de una aventura con pájaros, ligueros, pezones y zapatitos rojos.
Para Su de Ellas de cara a mi próxima muestra, en abril de 2016.

“El arte no es una intención. Un buen trabajo es una intención, pero el arte sólo tiene lugar si está presente la suerte.”

Paul Rand, diseñador gráfico (1914-1996)



Una señorita de las de antes, a medio hacer.


Es quien escribe y mancha un mal calculador, por más que el ajedrez se empeñara en enseñarme durante años a predecir el futuro, para así poder errar a mares y en consciencia, como un señor.


In Progress, para Su de Ellas (hoy ya se han hecho mayores)


Se dice que el rey de los juegos es también un deporte, un arte y una ciencia. Esa curiosa mezcla es lo que lo diferencia y lo hace imprevisible y bello.

Y yo no quiero calcular, ni puedo, prefiero ser llevado y mirar de lejos.

En ajedrez, el rival nos salva del tedio, empeñado siempre como está en participar, ya sea equivocándose antes de tiempo o desbaratando nuestros planes, geniales planes, como nosotros mismos creemos ser.



De esta historia prefiero no contar nada, que me pierdo. Ya estoy perdido.


Por eso hay tantos artistas aburridos, ¡están solos!, como el ajedrecista que juega contra sí mismo, ganándose brillantemente una y otra vez, los aplausos de fondo. 
Al pintor nadie le escupe en la tela y sus tristes predicciones se hacen tristemente realidad, mientras sus amigos y sus suegras le aplauden el parecido: “eres un genio, Onorato, parece una fotografía”. 

¡Abandonémonos pues a la sorpresa y al error, que como dijo no sé quién, un error podría acabar siendo un acierto a la espera de la pregunta adecuada!