Mostrando entradas con la etiqueta Textos (crítica). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Textos (crítica). Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de marzo de 2021

¿Cuánto pesa una nube? Disección de la memoria.


Me da miedo volar. Y aun así vuelo. Me vuelan. Penetro sin rechistar en ese puro gigante destinado a caer. Te amarran, los motores se calientan, tu tronco se aplasta contra el respaldo y tras el estruendo de siete segundos, atraviesas el colchón de nubes como si nada. Calma. La gravedad calla, y los motores. Pueden desabrocharse los cinturones, canta la voz sin añadir, el manto de nubes es ahora un extenso edredón sin funda ni costuras. ¡Fuera miedos: a partir de ahora, las acrobacias se realizarán con red! (1)

Me interesa la nube como idea, como símbolo, como metáfora de la memoria. También como pretexto plástico. La nube es moldeable, difusa, clara, oscura, lo que quieras. Llena de cosas y sin embargo transparente. Pesada pero traspasable. La verdad, preferiría no leer demasiado y seguir creyendo que las nubes están habitadas por sapos, arañas, peces y otras cosas que caerán a la tierra con la misma infrecuencia que los puros gigantes, para volver a elevarse con los vientos raros de la madrugada.

¿Cuánto pesa una nube? (2)


¿Cuánto pesa una nube? 120x140 cms. 2019.

También están las nubes digitales donde todo cabe. Hasta nuestras vidas. Selfies y chascarrillos incluidos. Ya se ofrecen proyectos de inmortalidad a través de la preservación y ordenamiento de nuestros paquetes personales de memoria (3). Inconmensurables archivos de tiempo. De vida. Sueño, frustración y fruslerías.

Imagino esos paquetes, en absoluto rectangulares como suelen ser los paquetes, sino amorfos y permeables como son las nubes de toda la vida. Pero más sucios y revueltos. Una maraña espesa y escabrosa. Mi paquete de memoria será probablemente como el tuyo, un estercolero vivo y despeinado. Como la enredadera del muro de atrás de una casona vieja de campo, que trepa y trepa como yéndose sin querer hasta el borde y quedar cortada su silueta arriba contra el azul.


(1) Me siento identificado con la respuesta que dio Gabriel García Márquez a quien trataba de ayudarle a superar el miedo a volar aludiendo al muy superior riesgo estadístico de morir en accidente de coche. Oiga, es que yo no tengo miedo a morir, yo tengo miedo a volar, a volar.   

(2) No se trata de una pregunta baladí, que va. Una nubecilla mediana flotando plácidamente sobre un espléndido azul cobalto, podría alcanzar tranquilamente unos 500.000 kilos. Y no estoy teniendo en cuenta a los zapos, ni a la inevitable poética que arrastra cualquier nube provista de un mínimo de dignidad.

(3) En Be Right Back, primer episodio de la segunda temporada de la serie Black Mirror (2013), una mujer "recupera" a su novio muerto, gracias a los servicios que le ofrece un sofware que genera nuevas conversaciones con el fallecido a partir de los registros almacenados en las redes sociales, emails, mensajes de voz, etc. 




 

miércoles, 19 de agosto de 2020

Diario Plástico de una Pandemia.



Durante las primeras semanas de la pandemia y el encierro confitado aquel, me propusieron, desde el epicentro de la tormenta, la elaboración de una pintura que reflejara el espectáculo humano que nos disponíamos a vivir. No es ni será ese mi oficio; entretenido siempre como estoy en el limbo del tiempo -o eso quiero creer, iluso de mí-. 

Decidí entonces arrimarme a los creadores gráficos: transformé la gran tabla en una libreta de páginas desplegadas -150x200 cms. (x25, 30x40 cms.)- y empecé a rellenarlas como si de un diario de batallas se tratara. 



 

Reflejar el drama sin pasarme de dramático, satirizar sin excederme en la sátira, ilustrar sin caer en lo obvio, encriptar con metáforas descifrables... Cada celda busca su propia voz, mientras dialoga y se complica con las vecinas. A la vez, el conjunto debería funcionar como lo que es, una pintura: una simple y llana superficie bidimensional surcada de colores, de líneas y de formas.


Ahora, ya metidos en el último mes del verano del año de nuestra pandemia, toca "disfrutar", como cochinos embarrados, de la segunda parte de la pesadilla: el virus mata menos y, aunque saldremos pronto de ésta, aún nos dará el drama para otro gran multiceldas de 25 sátiras -que no haré- bien cargado de paranoia, nervios, ruina, polarización, culpa, oportunismo, bandos, odio, magia, miedo, muerte... 

Y vida, que como siempre, acabará saliendo para adelante, como hacen las cucarachas, los virus y los humanos.

Salud.





lunes, 22 de abril de 2019

Ladrón de Almas


Cumplidos los rezos, regreso al infierno con este "Ladrón de Almas" (2019. 120x100 cms), un autonitrato malintencionado con sonrisa falsa y alas a medio arrancar, a manos de un dios indignado:




Añado el regalo espontáneo del poeta:


La libertad es cualquier cosa,
acaso el orgasmo de ángeles excitados 
sobre nuestras cabezas.

Gaetano Longo.
.
Solo la noche nos abandona
de nosotros mismos.
Nos lanza a otros,
en busca de nuevos brazos.
Nos descubre, tal y como somos,
ante imágenes vírgenes
que cruzan nuestra soledad.

Solo la noche nos hace libre.
Nos hace ángeles de la oscuridad,
que sueñan con atravesar la luz
en el infinito de nuestros cuerpos.

© José A. Socorro-Noray





martes, 12 de febrero de 2019

Ascenso a Sedillot


¿Qué mira, que amarillo lleva en la mirada azul 
esa boca donde se descuelga un beso? Lola May.





Ascenso a Sedillot. 130x120 cms. 2017.

En Ascenso a Sedillot rescaté a la chica que quería ser donna de Rafael -es por eso que puse un pequeño unicornio en su regazo en aquel Con Escaleras al Mar-. 

Añadí también un cachorro de pelícano, ¿ven?, asoma ya su rosada cabeza; la menea catando tactos por entre los vaivenes esternocleicos de la rubia que quiso nacer cinco siglos antes.*



Detalle de Con Escaleras al Mar. 130x200 cms. 2017.

*Las dos pinturas se expusieron en la Galería de Arte Magda Lázaro dentro de la serie De Homine Oviparo a finales de 2017.



Con Escaleras al Mar. 130x200 cms. 2017.










domingo, 16 de diciembre de 2018

Tres insignificantes sucesos separados en el tiempo (1/3)


Detalle de El Jardín de las Strelitzias, 170x230, 2018.


1. Mono.

Tengo siete años. La figura de mi padre aparece desde la oscuridad de la entrada con un mono sobre sus hombros. Por su bigote le llamamos Íñigo. En aquella época teníamos en la azotea un modesto palomar. Su matriarca era una vieja paloma de una sola pata. Apenas despegaba su cuerpo del suelo. Comer y descomer era su oficio. Íñigo llevaba una vida razonablemente libre y el día que desapareció no debió sorprender a nadie. Buscamos y gritamos su nombre conociendo el silencio de su respuesta. Nos costó pensar en la azotea. Al llegar arriba, el suelo era un caos de plumas y sangre. 


Detalle de El Jardín de las Strelitzias, 170x230, 2018.

Desde el fondo, entre los bidones, acodado sobre el grifo de mango rojo, nos miraba Íñigo despreocupado, chupando una pata de paloma. Unos años después en esa misma azotea, moría Íñigo por insolación, olvidado al sol por un niño que aún no sabía que se podía llorar con razón.* 


Detalle de El Jardín de las Strelitzias, 170x230, 2018.

*Lo enterramos en un rincón del jardín, junto al drago que se negaba a crecer. Siete años después, un joven Felipe -el foxterrier de mi adolescencia- trajo al sofá de la tele un pequeño trofeo en forma de cráneo. Enseguida reconocimos a Íñigo. Lo regresamos respetuosamente a su lugar, ahora bajo tres pesadas piedras de mar.









sábado, 28 de abril de 2018

¿Si es útil es feo?


Recientemente he instalado, asomando por las paredes, un humilde trío escultórico en Suites 1478 (una mano y dos cabezas, íntimamente relacionadas entre sí, como veremos) 

Todo bien, pero un vago runrún hormigueaba insistente por mi oreja izquierda: "Cuidado, estás cayendo en la pendiente del utilitarismo. Da igual cómo lo hagas, ¡si es funcional, no es arte!" 

¿Por qué les cuento esto?






Porque la mano que señala acusadora, no acusa ni señala. Dirige: ¿Los servicios, por favor? Siga el dedo de aquella mano, caballero. ¡Horror, mi mano es funcional! 

Ahora resulta que me voy a sentir aludido por las palabras siempre ácidas y poderosas de Theóphile Gautier, el hombre que prefería su zapato descosido a un verso mal rimado, que vendería su calzón por un anillo, su pan por mermelada:  

Sólo es realmente hermoso lo que no sirve para nada. Todo lo que es útil, es feo, porque es la expresión de alguna necesidad y las necesidades del hombre son ruines y desagradables, igual que su pobre y enfermiza naturaleza. El rincón más útil de una casa son las letrinas.




¡Ah, pero esto no es todo! 

Llegados a los baños, caigo en picado: no sería decoroso en estos tiempos pacatos, arriesgar a meterse uno en el de ellas o una en el de ellos. Bien avenidos sí, pero sin confianzas ni mezcolanzas indeseables. Y para eso están mis cabezas:




He tratado pues de anular el margen de error, sin bigote ni pintalabios mediante, a un nivel que apenas supere el cero. 

Eficaz y funcional, sí... ¡como las letrinas!





En fin, me alivio imaginando a la mismísima Hannah Arent rescatándome de los radicales franceses, moderando el discurso y relacionando la funcionalidad con el uso y con el desgaste (algo que en principio, no sufrirán mis piezas) 

Recupero por eso un par de párrafos de su La Crisis de la Cultura (1968):

Un objeto es cultural en función de la duración de su permanencia: su carácter duradero se opone a su aspecto funcional -ese mismo aspecto que lo haría desaparecer del mundo fenoménico a través de su uso y de su desgaste (...) La cultura se ve amenazada cuando todos los objetos del mundo producidos actualmente o en el pasado son tratados exclusivamente como funciones de los procesos sociales vitales -como si no tuvieran otra razón de existir que la de satisfacer alguna necesidad- sin importar si las necesidades en cuestión son elevadas o innobles.








jueves, 8 de marzo de 2018

La Guarida del Perro Verde


Marcos Crespo escribe, tras una visita a mi cueva junto a nuestro amigo común Salva Santana, una crónica intencionadamente florida de mis desventuras cotidianas en el taller, estudio, cueva y guarida: 

(muy agradecido por tan elegante regalo)

Uno de mis primeros autoretratos involuntarios...
¡Hasta que Laura T. García Morales se dio cuenta!

En su guarida, creada entre espacios de claroscuros y lucernarios ventilados, se hayan los retazos pincelados de las instantáneas que su mente vomita en momentos de idílico baile con la ensoñación. 

Mantiene con sus “alelíes” y “testas preñadas”, un diálogo en su propio idioma inventado. El soliloquio lo mantiene atento, concentrado. De estancia en estancia, se han ido desparramando y anidando sus criaturas, para así poder vigilar sus idas y venidas. 
Semidistraído y un poco enloquecido, deambula por la guarida armado con un pincel en cada mano. Tras la sombra de larga envergadura, los dos fieles cancerberos le hacen de ayudas de cámara. 

Tristán y Laica.
Revisan y observan cada una de sus miradas, si el Perro Verde para o se queda absorto, ellos imitan y contemplan. Si el Perro Verde reanuda su deambular, ellos retoman la guardia y le hacen de séquito. Ahora está callado, ante el inmenso lienzo donde el hada de hermosa y ligera pose, se hace enorme y se va convirtiendo en carne, cincelada cada detalle a base de brocha y pincel. Sus guardias, rata en boca, le dejan ensimismarse y reposan en sus nichos, a la espera de la siguiente ronda. 

Mientras tanto, el diálogo en las otras salas se mantiene continuo. Traviesas, las criaturas de sus creaciones, interrogan al aíre, y le piden que lleve a sus oídos, sus susurros. Y esta, obediente, enzarza en el enmarañado hilo de sus pensamientos, las conversaciones y secretos de sus habitantes bi y tri dimensionales. 



Y el Perro Verde va de sala en sala siguiendo este hilo luminoso que su mente percibe, desarrollando las historias que se le insinúan en la caverna de su mente. Las historias son hilvanadas con los pinceles y trozos de maestría, que refrena como un domador ante las fieras, para que se plieguen a sus designios… siempre en precario equilibrio con la desbordante necesidad de plasmar mil ideas en un solo lienzo. 

Pero paso a paso, como si de una guerra damérica se tratara, avanzan sus pinceles sobre el lienzo y retienen el ímpetu de sus trazos. Y poco a poco, surge de blanco manchado, una serie de filigranas y márgenes. Sobre ellos, y en primer plano, las figuras de sus ensueños, de pesadillas, de vientos internos. Los cánones se rehacen para complacer a su ojo y las manos vuelan de arriba abajo, de abajo arriba, de izquierda a derecha y vuelta arriba… y sigue en el plano en donde no hay cortapisas , no hay fines. No hay más que vértigos y sueños. Y de esta manera, tanto los cancerberos como la guardiana de la guarida, observan en silencio al Perro Verde. 

Fragmento de Los Lilim, instalado en Suites 1478 (240x150 cms) que forma parte
de las cinco grandes pinturas de nombre Fantasía y Fuga del Jardín del Edén.

De sala en sala, de obra en obra, de esquina a esquina. Le velan el ensueño creativo para rescatarle en los momentos en que las voces se hacen llenas o se desvanecen en la noche. Esos son los momentos de actuación, en que, entre abrazos, lametazos y algún que otro coscorrón, reclaman la vuelta a la realidad terrena del hado volador del pintor. Y el diálogo queda pendiente, dentro de la Guarida del Perro Verde, para un nuevo llamamiento y un nuevo sueño que entrelazar con las urdimbres del lienzo. 

                                                                               Texto de Marcos Crespo.








miércoles, 18 de octubre de 2017

De Homine Oviparo en Magda Lázaro


El viernes, 27 de octubre, inauguro en la Galería de Arte Magda Lázaro De Homine Oviparo: una serie de 17 pinturas y 7 esculturas.

Es mi estreno en la Galería de Magda y de Paula. Mi estreno en Tenerife. Y mi estreno en la tercera. En la tercera dimensión, digo.





Magda Lázaro escribe:

¿Quién o qué nos ha elegido a ambos para estar aquí, paseando bajo esta lluvia de colores?
Sin paraguas.
Ni tú ni yo, que, de haber intervenido, no estaríamos recorriendo caminos pasajeros que acuñan ya presencias necesarias.
Percibo, Lezcano, recintos blindados en las almas y las palabras inciden en las paredes. Retrocediendo.
Es tan potente la plástica que oculta el trasfondo por momentos, y me pierdo a ratos por atajos y sonrisas…
De no ser por otros ojos, tus recursos extraordinarios casi consiguen esconder (que lo esconden a idas y vueltas) ese latente magistralmente oculto.
Juego de escondites.
Juego de veredas y de esquinas inciertas.
…Habitaciones, lámparas, retratos, taburetes. Suelos de colores.
Lenguajes cifrados.
Temblores, paradas, caídas. Verdades.
… Cabezas exentas que nos miran incrédulas y doloridas en una pregunta. (...)


                                                                                                                  Diseños de Paula Lázaro.



lunes, 31 de octubre de 2016

Aunque sea tarde, Graciela...


Hace un mes recibí correo de Graciela, desde México. Por razones relacionadas con la (in) seguridad internáutica, su mensaje había quedado atascado en el limbo de los correos no deseados durante casi cuatro meses. 

Empiezo a leer. Graciela, a la que no conozco, me regalaba unos versos inspirados en una pequeña serie de pinturas, Las Niñas Viejas, que tenía yo expuestas al público en esos días de mayo y por algún afortunado giro, a pesar de los 9.000 kilómetros que nos separan, Graciela había tropezado con mis niñas a través de la red.

Tras la emoción de una primera lectura rápida, me apresuro a conocer algo de ella en internet antes de escribirle, agradecerle su regalo, explicarle mi demora en contestar, celebrar casualidades. 

Pero pronto comprobé que Graciela Salazar Reyna, poeta y mujer comprometida, había muerto apenas dos semanas antes de que descubriera yo su mensaje, atascado en mi maldito sistema de seguridad informática. 




Me martiriza la idea de que Graciela pensase que no me molesté ni en contestar; y aunque sea un desastre que no tiene arreglo, he decidido ahora liberar estos versos suyos a la red, a una red deseo llena de descocidos, nada segura. 

Lo hago tal cual, copiando y pegando desde su archivo de word:

Niñas grandes

No hay sexo ni trauma ni verdadera belleza en la niñez, sólo futuro, promesas por cumplir… por cumplir, pero para entonces ya no serán niños.

Pedro Lezcano Jaén, Niñas viejas.

i
Por qué calla La Infanta Exploradora
qué ocultan sus ojos de mar echados al horizonte de los nuestros
aquí estoy
dice exponiéndose con resignación in fraganti
sabedora del natural que halló bajo su falda
sin emoción que deba celebrarse
tal vez reclama en un silencio que no alcanzamos ya porque
tiempo y espacio se funden alevosamente para no coincidir
en gesto medias ni zapatos de charol.

Infanta Exploradora

ii
Están tus ojos buscando al horizonte
en Eclosión
mucho más allá de los ojos que te miran
Sol se ha vuelto camino y detrás la flor las alas
el canto y la mariposa que harán primaveras
por encima del invierno
eso explica tal serenidad de alumbramiento
leo tu rostro
volar… ¡volar!                                                                      17 de mayo de 2016
Graciela Salazar Reyna


Eclosión 

Gabriela Salazar Reyna nació en Monterrey, Nuevo León México. Estudió Letras y Educación en el Arte. Tiene dos libros de poesía “Gajos de mi ciudad” (1991) y “Tragafuegos” (1997), publicados en edición bilingüe (español-alemán). Es profesora univesitaria y promotora de lectura. Ha coordinado talleres de Creación literaria para niños, jóvenes y adultos. Comisionada de Licht por América Latina en Alemania e invitada a Lichterfest e Inter Lese: Encuetro internacional de escritores Friedrich Bödecker Kreis en Sachsen Anhalt, Alemania (1997). Sus textos han aparecido en antologías de México y Alemania. Colabora en publicaciones culturales y literarias desde 1980. Es co-editora de la antología méxicoalemana “Die halbe Herrlichkeit den Frauen. Compartir el señorío con las mujeres” (2007).



lunes, 16 de mayo de 2016

Miedo al desnudo

Su de Ella, la pintura que da nombre y cartel a la exposición actualmente en el Centro de Artes Plásticas de Gran Canaria, no gusta a todo el mundo. Normal. Pero además ha sido causa de varias reclamaciones a la institución responsable, instándola a retirar no solo el lienzo y su banderola sino a su autor de todo lo que tenga que ver con la cultura o el arte.

Voy a responder dando voz a Elizabeth Costello (protagonista de la maravillosa novela de J.M. Coetzee) a través de la carta que ella escribe a su hermana Blanche, mujer reconvertida en monja inclemente en su misión en Zululandia, horrorizada ante los andares "desnudientos" de los nativos de la aldea. 


Su de Ella.

Escribe Elizabeth:  

"Imagina la escena aquel día en el estudio de Correggio, Blanche. El hombre señala con el pincel. Levánta el pezón, así. No, con la mano no. Solo con dos dedos. La mujer obedece y hace con su cuerpo lo que él dice (...)

La atmósfera del estudio se electriza, pero ¿con qué? ¿con energía eléctrica? ¿Están hormigueando los penes de todos esos hombres? Sin duda. Pero también hay otra cosa en el aire. Adoración. El pincel se detiene mientras adoran el misterio que se manifiesta ante ellos: la vida fluye en un chorro del cuerpo de una mujer (...)

Cuando María, bendita entre todas las mujeres, esboza su remota sonrisa angelical y levanta su dulce pezón rosado ante nuestra mirada, está llevando a cabo un acto de humanidad (...) 

Nada nos obliga a hacerlo. Pero lo hacemos, igualmente movidas por el desbordamiento, la efusión de nuestras humanidades: dejamos caer la ropa, nos descubrimos, descubrimos la vida y la belleza con la que estamos bendecidas. 

La belleza. Seguramente en Zululandia, donde tienes tanta abundancia de cuerpos desnudos que mirar, debes admitir, Blanche, que no hay nada más humanamente hermoso que los pechos de una mujer. Nada más humanamente hermoso, más humanamente misterioso que la razón por la cual los hombres quieren acariciar sin cesar, con pinceles, cinceles o manos, estas bolsas de grasa extrañamente curvadas y nada más humanamente atractivo que nuestra complicidad con su obsesión. 

Las humanidades nos enseñan humanidad. Tras la noche secular del cristianismo, las humanidades nos devolvieron nuestra belleza, nuestra belleza humana. Eso es lo que nos enseñan los griegos, Blanche. Piensa en ello."


Niña echándose a perder con la Maja Ovípara.

miércoles, 13 de abril de 2016

Estreno Su de Ellas


Su de Ellas. Pedro Lezcano Jaén.
Miércoles, 27 de abril a las 20:00 horas 
(hasta el 27 de mayo de 2016)
Centro de Artes Plásticas, Colón, 8. Las Palmas de Gran Canaria.

Su de Ellas consta de una treintena de piezas -de 40 a 200 centímetros de envergadura- de una pintura recargada hasta en los espacios vacíos. Pinturas habitadas de mujeres anchas y de niñas viejas. De pájaros revueltos sobre escaleras sin segundo piso. Danzas por la fertilidad y huevos sin macho en eclosión. Perros verdes sobre suelos hidráulicos tibios y paredes descascarilladas, todo irracional y perfectamente desorganizado.


Madre Regulable (con pernera y soporte para bajos)

Laura Teresa García Morales escribe: Estas figuras, que reflejan sus cualidades físicas y morales, nos muestran a menudo un latente sentido de la sexualidad, junto a una buena dosis de emoción contenida. (…) Los espacios inquietantes donde habitan refuerzan el sentimiento de turbación. Parecen sugerir atmósferas viciadas de las que nos llega un fino hilo de aire frío que se cuela por nuestro pecho. (…) Así se pinta el vacío, la soledad del individuo, la miseria…
(…) La carencia, el deseo y la desesperación como corriente de fondo, han terminado por romper la cuerda tensada de la discreción y el recato, ya por una cuestión de supervivencia. Estos tres elementos bullen en la obra de Pedro Lezcano Jaén, rozando el pesimismo (...)


Resumen de un recorrido reciente:

2016 Su de Ellas. Centro de Artes Plásticas. Las Palmas de Gran Canaria.
2013 Silent-es. Club de Prensa Canario. Las Palmas de G.C.
2012 Fricciones. Centro Cultural de La Caja de Canarias (CICCA). Las Palmas de G.C.
2012 Retales. X Edición de Arte en la Tierra. La Rioja.
2010 Homo Economicus. Galería Magenta. Las Palmas de G.C.



miércoles, 30 de septiembre de 2015

Retro Reciente

Allí donde mi tierna adolescencia y juventud transcurrió, en la Villa de Santa Brígida, empiezan una etapa nueva, inédita, difícil, ilusionante. 

Y el torturador de telas que suscribe tiene el gustazo de contribuir con su grano de arena (que no sea el famoso grano en el culo) esta aventura, con 20 piezas que conformarán la pequeña retrospectiva reciente (2012-13-14) que colgaré como estreno de una serie de cuatro exposiciones con algo en común (ver abajo del todo)

Inauguramos el sábado, a las 20:00 horas, en la Sala Lola Massieu, en frente de la que fue la casa de mis padres, "La Casa del Poeta": 








¡Esto es solo el comienzo!


Será también un calentamiento de motores para el 13 de abril de 2016, cuando mostraré lo que se cuece durante todo este 2015.
Pero por el momento, y si les apetece, ¡nos vemos el sábado!




lunes, 29 de diciembre de 2014

Entre lo Bello y lo Horrible

Hace unos días en una red social, y ante la mirada (in) satisfecha de la tan ancha mujer de esta pintura, un ser humano cuyo nombre no voy a dar sin su venia, escribió algo que mueve la pintura que yo perpetro desde hace tiempo, aunque no lo supiera ni pudiera explicarlo con la precisión que lo hace él, en negrita, más abajo:

Tan Ancha

(...) Cuerpos descarnados que muestran anatomías desposeídas del encantamiento de lo imaginario. No son bonitos, pero el objeto del arte es visitar lo bello, que es lo que vela lo horrible y linda con él.

Y precisamente ahí, creo, entre lo bello y lo horrible, pululan mis criaturas en las Tramas del Más Acá: Pinchar para ver vídeo.

Si les apetece, algo más sobre lo feo y lo bello, en la pintura del paisaje: Pinchar aquí.


Fragmento de Bailarina de Claqué

miércoles, 15 de octubre de 2014

Paloma Herrero escribe...


Se ha revelado hace pocos años y en sólo tres exposiciones de figura (Fricciones, Silent-es y Tramas del Más acá) nos muestra su expresionismo incisivo y un tanto irónico, su aprovechamiento de materiales pobres, como periódicos, cartones, a veces botones, con los que compone sus muy logradas escenas en técnicas mixtas sobre formatos pequeños y medianos, también sus colores, entre los que dominan los grises, los blancos y los negros.

Detalle de Tres Gracias Serias

Sus personajes no son nada bellos, sino tristes y resignados, con síntomas de indiferencia y aburrimiento. Son numerosas las figuras femeninas desnudas, pero no de bellos cuerpos, sino de formas desparramadas, incluso arrugadas y, en ocasiones, junto a un viejo que las contempla, pero sin ninguna expresión de lascivia. 


Imponente Sousanna

En esa fealdad, en ese tedio, reside la grandeza de estos personajes de Pedro, y en ello me evocan las obras de Egon Schiele, que muriera con 28 años de una epidemia de gripe española, con sus mujeres feas y eróticas, por las que fuera encarcelado, o los horrores de la guerra de George Grosz o la época prenazi de Max Beckmann.


Un detalle de Tan Ancha

El pintor canario nos describe esta época actual de aburrimiento en la que dominan máquinas que matan la creatividad. La grandeza de la obra del pintor está en sus figuras nada hermosas, pero que en su fealdad poseen la belleza propia del expresionismo.

Paloma Herrero, Catedrática y Crítica de Arte.
La Provincia, Diario de Las Palmas (14-10-2014)



lunes, 18 de noviembre de 2013

Juan Marqués escribe, se abre Silent-es





Les dejo un fragmento mínimo de un texto bastante extenso que ha escrito para la ocasión el maestro Juan Marqués, y que se podrá leer íntegro en breve. El ensayo completo (nueve páginas) no es sobre mí, ni mucho menos, pero es un regalo y creo que interesará a mucha gente.
Ya lo colgaré tras la presentación de la muestra. Por el momento, me toca presumir, ahí va:

(...) Pedro nos deja una nueva muestra de su inquietud, y lo hace magistralmente. El plató se le ha llenado de emoción, Los Silent-es han regresado del tiempo, son tiempo...para reflexionar. 

Al visitar a Perico en su estudio para ver esta magnífica obra, recuerdo haberle preguntado por qué no está Nosferatu representado, aquel fantasmagórico ser del B/N. Pedro me respondió: porque ya está sobreexpresado en su extraña naturaleza, no necesita de más reflexión. 
Y es que el artista debe reflexionar para cambiar las cosas, lo que hay lo vemos todos. El hombre de conocimiento quiere que las veamos de otra manera, para que no nos conformemos tan fácilmente.


De la subserie Figurantes

A aquellos actores del pasado Pedro les ha escaneado también sus gestos, pero lo ha hecho como un demiurgo, se ha obligado a ver detalles que no habíamos observado. Ha sustituido la super-cámara sin imaginación por un ensayo procedimental muy generoso, y ha arrastrado hacia nosotros la historia que contenía su piel maquillada o torturada; así nos ayuda a conocer el tormento y el placer con el que se vestían, yo diría, investían aquellos actores tan ciertos. 
Nuestra gratitud para Pedro, después de una reciente entrega poderosamente plástica y de gran contenido (Fricciones) sigue este magnífico pretexto de crecimiento (Silent-es) 
Aquí estamos, necesitados, expectantes de tu discurso próximo.

Juan Marqués, pintor, amigo, cómplice.

Juan Marqués, enorme pintor