miércoles, 16 de octubre de 2013

Silent-es, las guindas sobres las íes.

Me tomo un respiro, descascarillo la pintura seca de entre mis dedos (la que adorna mi cara secará un rato más) 
Las brochas se quedan en remojo, están viejas y lo aguantan todo, casi pinchan.
Oye, hoy no ha sido un mal día.

Me siento al ordenador, ayer hice un par de fotos que quería enseñarles. La primera, una de mis piezas especulares, dentro de la subserie Arab Death. Se trata de una de esas guindas sobre las íes, los remates de esta muestra, Silent-es, que pronto verá la luz, al menos otra luz diferente a la de mi estudio:

De la (sub) serie Arab Death, dentro de Silent-es

Y la segunda, la del título de la muestra, que tengo la costumbre de escribir sobre una de las paredes del taller cuando decido el título. La foto me gusta por el ambiente que transmite, la humedad secarrona que destila, los chorreos de pintura vieja derramados, y no sé, un pedazo de cinta de carpintero que no sé que hace ahí.
Díganlo, no se corten, ¿están pensando que soy un poco guarrindongón?


De un rincón de mi tallercito (Silent-es, para el 27 de noviembre)


viernes, 6 de septiembre de 2013

Pintura y Cine; vienen los SILENT-ES


Cuando una película de la era muda (1888-1927 aprox.) transcurre ante mis ojos, no estoy viendo una películaVeo el tiempo.
¿Les he dicho que estoy pintando al Cine Mudo


Entre Sinlent-es

Y no, no soy un historiador. Tampoco me parezco en nada a ese clasificador que trabaja en su tesis, padre de un severo tomo que todo lo contiene. Más fechas y nombres que otra cosa, religiosamente ordenadas de mayor a menor.

No, se trata de una excusa, todo son excusas, siempre. Pretextos, pretextos para seguir experimentando, y sobre todo divirtiéndome con las formas, los colores, y con todas las increíbles posibilidades que puede ofrecer una superficie bidimensional.  



¿Femme Fatal?

Podría decir que durante todos estos meses he estado (y sigo) mirando, pensando, dibujando, pintando, rascándome, leyendo y escribiendo desde dentro de antiguas imágenes en movimiento, sintiendo a través de aquellos silentes de sangre y de huesos, de polvo ya, y de luzLa luz que un siglo después vemos con desgana y bostezo en nuestra pantalla de xenones y neones. 


Silent-es: se cuece.
Como en su momento pudieron ver algo de
La cocción de Fricciones.

Por cierto, ¿sabían que el 80% del cine que se hizo en esos años ha quedado también en polvo, destruido? Pues sí, los incendios, la desidia, el maltrato, la censura y el nitrato nos han privado de centenares de horas de silent film


Heroínas y Villanos.

Pero la luz que nos queda y quepa en ese 20%, el millón de grises y sus actores exacerbados. El paso brutal del tiempo, las mujeres pálidas de ojos negros, repintados. Los bigotes en pincho y las cejas arqueadas, absurdas. Las chaquetas y los trajes viejos, siempre de moda otra vez. Esas bocas, pinceladas oscuras, sin color, muy rojas... 


Se respira Silent-es

Espero que todo quede, seco y compacto, sobre mis telas maltratadas, mis tablas y mis cartones. Y que lo vean ustedes.

Lo mostraré a finales de noviembre, este año, 2013. 
En el Club de Prensa Canaria.



sábado, 17 de agosto de 2013

Yo pinto, el tiempo pasa


Me gusta el verano para pintar, y no lo digo por la luz, no.
En verano, el tiempo parece estancado, la gente se va y los calores estiran el tiempo. 
Es el premio para los que se quedan: cachitos de eternidad, sí, de eternidad, eternidad...  

Flotando así, en bochornos de eternidad, con estos pelos, en calzoncillos, la nariz pringada de bermellón, me tropecé, rebuscando espacio para mis telas y bastidores, con este cuadro que hice hace 7 años:


Pasado sobre presente.

Enseguida recordé aquella serie negra, crítica. 
Esta pintura está sembrada de titulares cínicos sobre economía y guerra, nosotros los buenos  y ellos, los dueños de nuestro gas, de nuestro petróleo, seres inferiores que sin duda merecen nuestras bombas inteligentes. ¡¡Corre, corre!!

Detrás, los ojos alucinados de una gran cabeza en la que estoy metido ahora, en este agosto, en mi burbuja egoísta, ajena que no ignorante a las matanzas, golazos, niveas de playa, estafas, pollo frito o bárcenas de mierda. ¡Qué placer!