jueves, 2 de mayo de 2024

Simularios: ensayos y divertimentos.

En el segundo viernes de mayo inauguro en la Galería Marvick, en Santa Cruz de Tenerife, "Simularios: ensayos y divertimentos". Se trata de una serie de pequeñas pinturas enmarcadas en sus piscinas, como flotando en vertical: si no se ve, no se entiende. Son ensayos y también divertimentos: juegos para encontrar. La muestra es como un bloc de ideas de las que llevo meses bebiendo para ensanchar a una escala mayor, con procedimientos más elaborados, y que expondré en 2047; aún queda. Redondeará el asunto una pareja de esculturas perpetradas para la ocasión: dos auténticos simulantes.
Si nos vemos en la noche de la inauguración, sepan que habrá vino para los que vengan en bañador y fanta para el resto.

miércoles, 10 de abril de 2024

Ladrón de Almas, por... Laura Vega.

En la penúltima tarde de la última semana del primer mes del tercer año de la segunda pandemia de nuestra generación, apareció por las salas de la exposición -titulada por mi otra gran Laura, amiga y comisaria de la muestra, Laura Teresa García Morales, como Objetos de Tiempo- una chica de pelo gris, enmascarillada como todos, pues la variante Ómicron había reavivado en esas navidades un miedo ya no tan justificado. Me fijé en ella mientras charlaba con unos amigos porque se detenía y demoraba sigilosa en cada pintura como si lo que viera le importara ¿Qué mejor premio para un pintor? Parecía por esa razón un personaje de otra época, cuando la prisa y la dispersión no nos había aún sorbido el juicio. Antes de irse se acercó para trasladarme tímidamente su agrado por la obra y… por mi enorme nariz, de la que yo me estaba burlando en ese preciso momento en la charlita que teníamos, a cuento de la escultura nariscal -"Autoretrato: un estudio genealogico"- colgada en el recibidor.
Le pregunté por su nombre cuando ya se daba la vuelta para irse: Laura. Laura y qué más: Laura Vega. Y adiós. Ignorante y despistado, tardé unos días en caer en la cuenta de que esta Laura era la compositora de la que me hablara con entusiasmo, apenas unos días antes, nuestro amigo común, el escritor Santiago Gil, añadiendo que su forma de componer le recordaba a mi manera de pintar -ya quisiera yo-. Para mi suerte, a ella le contó algo parecido y por eso estaba allí. Lazos que unen. Enseguida me puse con su obra. Como simple aficionado que escucha muchas horas de música cada día de su vida, quedé estupefacto: ¿esto se ha hecho aquí, ahora, por ella, un ser humano que posiblemente viva en un piso en Mesa y López y beba café con leche y le dé asco la nata? No puede ser. Fue como si me costara creer que ese sonido arrollador y atemporal pudiera salir de una persona que se coge gripes o duerme con gatos. Suena estúpido y lo es, pero así lo sentí. Y después, pensando en la aduladora comparación de Santiago, su música me pareció -y me perdonen los entendidos- como si transcurriera en el tiempo a través de múltiples capas paralelas y reminiscentes. Creo que Laura disfruta del contraste continuo y la heterogeneidad de sonidos y cadencia, mientras mantiene con aparente facilidad la obra aglutinada y serena. Es magia. Y un imposible que yo mismo persigo aunque no encuentre en mi pintura.
Dos años y unos meses después, y como consecuencia de aquella visita y de nuestros encuentros posteriores, mi ya amiga Laura está a punto de sacar a la luz uno de los mejores regalos que habré recibido nunca: su Ladrón de Almas, la obra para coro y orquesta sinfónica inspirada en aquel autorretrato de igual nombre.
Adjunto aquí el enlace a la entrevista que le hizo Alberto García Saleh para La Provincia donde la compositora expliqua el proceso, dando en cierto modo continuidad al relato: https://www.laprovincia.es/cultura/2024/04/08/laura-vega-musica-mantenido-relacion-100788171.html Para los coros, Laura tomó fragmentos del Infierno de la Divina Comedia de Dante, lo cual por cierto, me animó a hacerme con los tres imponentes tomos de Akal, edición bilingüe y profusamente ilustrada y anotada. En esta foto de octubre de 2022, se la ve con el "tomo infernal" bajo la atenta mirada de Bárbara y mis elegantes ñoños:
Pero la sorpresa mayor fue el descubrimiento que explica Laura respondiendo a la pregunta de Alberto sobre la poesía de mi padre: "Fue un hallazgo casual y sorprendente. Pedro y yo estuvimos bastante tiempo hablando sobre los posibles textos a utilizar para la parte coral. Cuando encontré el Poema del llanto verde de su padre pensé que encajaba totalmente con el cuadro Ladrón de Almas y, curiosamente, este conjunto de poemas fue escrito mucho antes de que su hijo se dedicara a la pintura. El propio Lezcano Jaén se sorprendió muchísimo al leerlos. A ambos nos pareció una descripción perfecta." Y tanto. Por ejemplo, la segunda estrofa canta así:
O la última:
El "Ladrón de Almas" de Laura Vega verá la luz y los oídos en unas horas en los Palacios de Congresos de Badajoz y Mérida. Es un encargo de la Fundación SGAE y la AEOS para ser estrenada por la Orquesta y Coro de Extremadura bajo la dirección de Andrés Salado y Amaya Añúa. Larga vida.

jueves, 16 de marzo de 2023

Tiempo y Verdad

 

                     Imagen de una de las tres salas contiguas del Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de                                                                                                 Tenerife, donde se expuso Tiempo y Verdad.

                            

En su célebre tratado sobre iconología (1593) Cesare Ripa sistematiza el vasto y disperso lenguaje alegórico a partir de las múltiples tradiciones literarias, filosóficas, pictóricas y mitológicas del pasado, y del que han bebido tantos pintores y poetas desde entonces. En las indicaciones de Ripa, el Tiempo se representa como un hombre viejo y barbado, camino de ser arrastrado por el paso de los años, pero dispuesto a desvelar la Verdad en el cuerpo claro de una mujer joven y pura. 


                                                Tiempo y Verdad II. 60x80 cms. 2022.


Yo recreo aquí, desde mi pequeña parcela de espacio y de tiempo, mi propio universito iconográfico de señores con bombín que escapan de sus marcos, de mujeres sin plumas que juegan sobre la hierba arrebatada que se cuela por los intersticios de la pompa y las molduras, de los caracoles y los huevos, de la vida que viene y de la vida que va… 


                                             Fragmento de Tiempo y Verdad III. 150x100 cms. 2022.



                                                                                                             pedrolezcanojaén


lunes, 12 de diciembre de 2022

Tiempo y Verdad

Para coronar un año hiperactivo en lo que al exterior de mi estudio se refiere -bueno, dentro también ha estado la cosa calentita- inauguro el viernes 16 de diciembre -y hasta el 22 de enero- en el ya casi centenario Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, la exposición Tiempo y Verdad, comisariada por la galerista Vicky Pérez. La muestra contendrá unas sesenta piezas: pinturas de medio y gran formato, fracciones mnémicas de las series 1, 2, 3 y 4, dibujos y esculturas. Aproximadamente la mitad ha sido perpetrado en este 2022. 




Es ésta una exposición independiente, autónoma en cuanto a su poder expresivo y por qué no, narrativo se refiere. Pero fundamentalmente lo que veremos aquí será sólo un escalón más en el ínfimo -para los demás- e inmenso -para mí- proyecto vital del que ya no podré escapar, ni quisiera, y que se empezó a mostrar, crudo, hace exactamente un año, con el título hermano de Objetos de Tiempo, bajo el cuidado, en aquella ocasión, de Laura Teresa García Morales, autora de la monografía del mismo nombre sobre mi recorrido plástico y también humano -editada por Sílex a finales de 2021- con textos también de Fernando Castro Flórez y de Jesús María Castaño y que será presentada, en el marco de este Tiempo y Verdad y el Museo de Bellas Artes de la Ciudad, el sábado 14 de enero de 2023, seguida de una visita guiada a cargo de Vicky, Laura y yo mismo.

¡Allí nos veamos!




lunes, 26 de septiembre de 2022

INcertidumbre(s) X3



El jueves, día 29, a las 7 de la tarde, “nos inauguran” en el CICCA. Será una muestra a cuatro cabezas. A ocho manos. Tres pintores y una comisaria. Cuatro. Digo “nos inauguran” porque Mayeye, María de los Reyes Hernández Socorro, nos ha prohibido estar presentes en el montaje. Y no es que Mayeye tema la intromisión de unos pintorcillos malcriados, no, ella quiere convertirnos en público y sorprendernos a todos. Ha sumado tantas horas, días y meses de trabajo… Una entrega apasionada en la construcción de una exposición ambiciosa, cargada de ideas, de colores comprometidos y de carne enharinada, sensual y grotesca: la de todos. 


Parte inseparable de este trabajo se está volcando en el catálogo, un libro de arte que aspira a perdurar, y que se presentará a lo largo del mes de octubre. 


Qué cosas, antes de que un servidor abriera sus ojos por primera vez, una imagen extrañamente viva anidaba ya al final de una de las paredes, más bien oscuras, que comunicaba el salón de nuestro piso de Tomás Miller con el espacio de sillones frente a la entrada. En esa pintura, un moribundo era velado por una cohorte de familiares a medio sonreír; sus cabezas, alimentadas de ilusiones no precisamente espirituales, ni piadosas. La imagen pertenece a un objeto, una pintura, creada por Rubén Darío Velázquez, que viviera en Gran Canaria medio siglo atrás. Fue entonces cuando un joven pintor, Armando Lorenzo, encontró en aquel hombre de modesta presencia pero mente insondable, una amistad valiosa, pero también un maestro y un modelo al que seguir, desde su propio universo y gusto estético personal. 


Ahora, durante los meses de octubre y noviembre de 2022, poblaremos juntos las catacúmbicas galerías del CICCA. Es como cerrar un círculo, un círculo torcido y abierto como una letra “O” escrit… dibujada por un niño que no sabe, ni quiere crecer. Y si me pongo a contar, fue en el CICCA donde, hace una década, conocí a Armando. Se celebraba, el 11 de octubre de 2012, la inauguración de mi “Fricciones”, cuando el admirado pintor se acercó para ofrecerme un intercambio de pinturas, que acepté como quien recibe un gran piropo ilegal. 


Un año antes, mi único encuentro personal con nuestro Rubén había acontecido en casa de su coleccionista más fiel en la isla, la poeta Dolores Guerra.

Puede que el círculo que ahora completamos sea imperfecto, pero la presencia de Mayeye, a la que conozco mucho, mucho tiempo antes que ella a mí, lo convierte en un perfecto círculo en cuadratura. Cuatro. 



pedrolezcanojaén


 

domingo, 22 de mayo de 2022

Revista de Occidente

 


Media vida tropezándome, aquí y allá, con la mítica portada de Revista de Occidente, y ahora una de mis fracciones mnémicas ocupa el centro de una de ellas. Se trata del número de mayo de 2022.

 



Dentro, acompañando el nutritivo material que desde siempre ofrece esta publicación, hay varias imágenes más, en blanco y negro, y salen de las manos del hombrecillo que suscribe. En esta entrada les muestro algunas de ellas.





 
Si no tienen cerca un kiosko que las ofrezca, en este enlace pueden adquirir la casi, casi centenaria publicación, fundada por José Ortega y Gasset en 1923:

https://ortegaygasset.edu/producto/revista-de-occidente-no-492-mayo-2022/

jueves, 21 de abril de 2022

Café con Pollo

 El 21 de enero de 2020 publiqué, entusiasmado y sin foto en mi pared de facebook: "No es que haya hecho muchas, pero la que acabo de terminar ahora es la mejor y más convincente cuca humana de mi vida como pintor. Pertenece a un bebé extrañamente crecido que se frota la cara con un cojín florido".

El pequeño molusco al que hacía referencia no me parece tan estupendo ahora, pero el recuerdo de aquella profunda emoción 🙃 permanece intacto hoy, toda una pandemia después.

Esta pintura, "Café con Pollo", y la instalación creada en torno a ella por Manolo Ojeda, con sofá, alfombra y mesitas, seguirá expuesta en su galería en la calle Buenos Aires junto a unas veinte piezas más, hasta este 29 de abril, en horarios de 10 a 13 y 18:30 a 21 horas de lunes a viernes.







viernes, 18 de marzo de 2022

Typical Family, en la Galería Manuel Ojeda.


 La muestra estará compuesta por una selección de Objetos de Tiempo, más alguna pieza nueva de este mismo año 2022 y otras anteriores, pero inéditas. 


Desde el 18 de marzo hasta el 29 de abril de 2022. 

sábado, 20 de noviembre de 2021

Objetos de Tiempo.

El próximo jueves a las 19:00 horas, inauguro Objetos de Tiempo. Se trata del fruto, no del todo podrido, del trabajo obsesivo y guarro, guarro sí, de estos últimos cuatro años.
A la entrada, en el hall de moqueta roja, les recibirá mi nariz sobredimensionada. Si superan el susto, encontrarán el conjunto de casi un centenar de piezas chocante, pero digerible. Ahí está el truco.
La muestra está comisariada por Laura Teresa García Morales, que lleva veinte meses volcando su energía y su talento en ésta y otras dos sorpresas que saldrán a la luz en los días sucesivos.
Nuestro agradecimiento al nuevo equipo del rector Lluis Serra, que ha acogido con generosidad y entusiasmo todo este jaleo de materia despeinada.
Por supuesto, la confianza de Guacimara Medina y Juan Márquez tiene mucho que ver con lo que viene.
Decir debo que habrá en la apertura algunos meneos controlatorios por un virus que al parecer colea aún con correa. Pero la enorme puerta a la calle, el precioso jardín interior y los techos de cinco metros, nos garantizan que la posibilidad de coger una pulmonía superará con mucho la de cualquier tipo de advenimiento vírico.
¡Corra el vino!



 

domingo, 21 de marzo de 2021

¿Cuánto pesa una nube? Disección de la memoria.


Me da miedo volar. Y aun así vuelo. Me vuelan. Penetro sin rechistar en ese puro gigante destinado a caer. Te amarran, los motores se calientan, tu tronco se aplasta contra el respaldo y tras el estruendo de siete segundos, atraviesas el colchón de nubes como si nada. Calma. La gravedad calla, y los motores. Pueden desabrocharse los cinturones, canta la voz sin añadir, el manto de nubes es ahora un extenso edredón sin funda ni costuras. ¡Fuera miedos: a partir de ahora, las acrobacias se realizarán con red! (1)

Me interesa la nube como idea, como símbolo, como metáfora de la memoria. También como pretexto plástico. La nube es moldeable, difusa, clara, oscura, lo que quieras. Llena de cosas y sin embargo transparente. Pesada pero traspasable. La verdad, preferiría no leer demasiado y seguir creyendo que las nubes están habitadas por sapos, arañas, peces y otras cosas que caerán a la tierra con la misma infrecuencia que los puros gigantes, para volver a elevarse con los vientos raros de la madrugada.

¿Cuánto pesa una nube? (2)


¿Cuánto pesa una nube? 120x140 cms. 2019.

También están las nubes digitales donde todo cabe. Hasta nuestras vidas. Selfies y chascarrillos incluidos. Ya se ofrecen proyectos de inmortalidad a través de la preservación y ordenamiento de nuestros paquetes personales de memoria (3). Inconmensurables archivos de tiempo. De vida. Sueño, frustración y fruslerías.

Imagino esos paquetes, en absoluto rectangulares como suelen ser los paquetes, sino amorfos y permeables como son las nubes de toda la vida. Pero más sucios y revueltos. Una maraña espesa y escabrosa. Mi paquete de memoria será probablemente como el tuyo, un estercolero vivo y despeinado. Como la enredadera del muro de atrás de una casona vieja de campo, que trepa y trepa como yéndose sin querer hasta el borde y quedar cortada su silueta arriba contra el azul.


(1) Me siento identificado con la respuesta que dio Gabriel García Márquez a quien trataba de ayudarle a superar el miedo a volar aludiendo al muy superior riesgo estadístico de morir en accidente de coche. Oiga, es que yo no tengo miedo a morir, yo tengo miedo a volar, a volar.   

(2) No se trata de una pregunta baladí, que va. Una nubecilla mediana flotando plácidamente sobre un espléndido azul cobalto, podría alcanzar tranquilamente unos 500.000 kilos. Y no estoy teniendo en cuenta a los zapos, ni a la inevitable poética que arrastra cualquier nube provista de un mínimo de dignidad.

(3) En Be Right Back, primer episodio de la segunda temporada de la serie Black Mirror (2013), una mujer "recupera" a su novio muerto, gracias a los servicios que le ofrece un sofware que genera nuevas conversaciones con el fallecido a partir de los registros almacenados en las redes sociales, emails, mensajes de voz, etc. 




 

martes, 1 de diciembre de 2020

Aquelarre Laico, o Noche de Mi-Carême.




Pedro Lezcano Jaén. noviembre y diciembre de 2019. Mixturado técnico sobre maderas, 48x44x15 cms.

"Su llegada fue anunciada oficialmente el 29 de marzo, y como era Mi-carême, además hacía un día soleado y claro, los parisinos inundaban los bulevares con más alegría que de costumbre; se vieron máscaras burlándose del miedo al cólera y a la propia enfermedad en una caricatura deforme y descolorida. Aquella noche los bailes estaban abarrotados, las risas y la gente ahogaban la música más alta. Durante el baile del Chahut aumentó el calor, se engulleron todo tipo de helados y bebidas. De súbito, el más alegre de los arlequines sintió un escalofrío en sus piernas, se quitó la máscara y, para regocijo de los asistentes, reveló su rostro amoratado. Pronto se vio que no era broma; las risas se apagaron, se enviaron coches directamente del baile al Hôtel-Dieu, el Hospital Central, donde morían vestidos con sus trajes de carnaval. Se decía que los muertos habían sido enterrados tan rápido que ni siquiera había dado tiempo a quitarles sus disfraces de rombos; tan alegres como cuando estaban vivos, así yacen ahora en sus tumbas." 

Heinrich Heine, (1797-1856). Ich rede von der cholera: ein bericht aus Paris von 1832.





Pedro Lezcano Jaén. Desde La Noche de Mi-Carême. Grafito y otras cosas sobre grueso papel de 30x42 cms.















 

miércoles, 19 de agosto de 2020

Diario Plástico de una Pandemia.



Durante las primeras semanas de la pandemia y el encierro confitado aquel, me propusieron, desde el epicentro de la tormenta, la elaboración de una pintura que reflejara el espectáculo humano que nos disponíamos a vivir. No es ni será ese mi oficio; entretenido siempre como estoy en el limbo del tiempo -o eso quiero creer, iluso de mí-. 

Decidí entonces arrimarme a los creadores gráficos: transformé la gran tabla en una libreta de páginas desplegadas -150x200 cms. (x25, 30x40 cms.)- y empecé a rellenarlas como si de un diario de batallas se tratara. 



 

Reflejar el drama sin pasarme de dramático, satirizar sin excederme en la sátira, ilustrar sin caer en lo obvio, encriptar con metáforas descifrables... Cada celda busca su propia voz, mientras dialoga y se complica con las vecinas. A la vez, el conjunto debería funcionar como lo que es, una pintura: una simple y llana superficie bidimensional surcada de colores, de líneas y de formas.


Ahora, ya metidos en el último mes del verano del año de nuestra pandemia, toca "disfrutar", como cochinos embarrados, de la segunda parte de la pesadilla: el virus mata menos y, aunque saldremos pronto de ésta, aún nos dará el drama para otro gran multiceldas de 25 sátiras -que no haré- bien cargado de paranoia, nervios, ruina, polarización, culpa, oportunismo, bandos, odio, magia, miedo, muerte... 

Y vida, que como siempre, acabará saliendo para adelante, como hacen las cucarachas, los virus y los humanos.

Salud.





miércoles, 1 de abril de 2020

Aprendieron después a volar.

No he sido nunca hombre de caballos, ni mujer. De caballos. 
Tampoco este dibujo que empiezo terminará en caballo. 
Ni en caballa. 
La cabeza que le falta, y el pie, le robarán parte de lo que de caballo tiene, ganando en similar medida, lo que de caballero tendrá. 
Sí.




¿Lo ven? El Aprendieron después a volar acabó de esta florida manera y aunque no lo parezca, se trata de un retrato. Un retrato libre y un fragmento crucial en la biografía de Lluis, al que hace referencia este enigmático título: 


Aprendieron despúes a volar. Retrato de Lluis Serra.
120x160 cms.


pedrolezcanojaén

sábado, 1 de junio de 2019

¿Gramática del Instante?


Qué significará la palabreja Instagram. No creo que se refiera a la Gramática del Instante. La Gramática del Instante. Bonito. La traducción literal no funciona: Insta es nada y Gram, gramo. Pero Instant y Gramathique es razonable y el resultado Gramática del Instante definitivamente poético ¡Hecho! Systrom&Krieger, la idea para ustedes. Y para quién quiera quererla y tomarla.

Todo este devaneo absurdo para decirles que en Instagram, anda mostrando bastante de lo que hace este hombrecillo de manos grandes y cabezota dura. 


                                              https://www.toopics.com/lezcanojaenpedro/



lunes, 22 de abril de 2019

Ladrón de Almas


Cumplidos los rezos, regreso al infierno con este "Ladrón de Almas" (2019. 120x100 cms), un autonitrato malintencionado con sonrisa falsa y alas a medio arrancar, a manos de un dios indignado:




Añado el regalo espontáneo del poeta:


La libertad es cualquier cosa,
acaso el orgasmo de ángeles excitados 
sobre nuestras cabezas.

Gaetano Longo.
.
Solo la noche nos abandona
de nosotros mismos.
Nos lanza a otros,
en busca de nuevos brazos.
Nos descubre, tal y como somos,
ante imágenes vírgenes
que cruzan nuestra soledad.

Solo la noche nos hace libre.
Nos hace ángeles de la oscuridad,
que sueñan con atravesar la luz
en el infinito de nuestros cuerpos.

© José A. Socorro-Noray





martes, 12 de febrero de 2019

Ascenso a Sedillot


¿Qué mira, que amarillo lleva en la mirada azul 
esa boca donde se descuelga un beso? Lola May.





Ascenso a Sedillot. 130x120 cms. 2017.

En Ascenso a Sedillot rescaté a la chica que quería ser donna de Rafael -es por eso que puse un pequeño unicornio en su regazo en aquel Con Escaleras al Mar-. 

Añadí también un cachorro de pelícano, ¿ven?, asoma ya su rosada cabeza; la menea catando tactos por entre los vaivenes esternocleicos de la rubia que quiso nacer cinco siglos antes.*



Detalle de Con Escaleras al Mar. 130x200 cms. 2017.

*Las dos pinturas se expusieron en la Galería de Arte Magda Lázaro dentro de la serie De Homine Oviparo a finales de 2017.



Con Escaleras al Mar. 130x200 cms. 2017.










domingo, 16 de diciembre de 2018

Tres insignificantes sucesos separados en el tiempo (1/3)


Detalle de El Jardín de las Strelitzias, 170x230, 2018.


1. Mono.

Tengo siete años. La figura de mi padre aparece desde la oscuridad de la entrada con un mono sobre sus hombros. Por su bigote le llamamos Íñigo. En aquella época teníamos en la azotea un modesto palomar. Su matriarca era una vieja paloma de una sola pata. Apenas despegaba su cuerpo del suelo. Comer y descomer era su oficio. Íñigo llevaba una vida razonablemente libre y el día que desapareció no debió sorprender a nadie. Buscamos y gritamos su nombre conociendo el silencio de su respuesta. Nos costó pensar en la azotea. Al llegar arriba, el suelo era un caos de plumas y sangre. 


Detalle de El Jardín de las Strelitzias, 170x230, 2018.

Desde el fondo, entre los bidones, acodado sobre el grifo de mango rojo, nos miraba Íñigo despreocupado, chupando una pata de paloma. Unos años después en esa misma azotea, moría Íñigo por insolación, olvidado al sol por un niño que aún no sabía que se podía llorar con razón.* 


Detalle de El Jardín de las Strelitzias, 170x230, 2018.

*Lo enterramos en un rincón del jardín, junto al drago que se negaba a crecer. Siete años después, un joven Felipe -el foxterrier de mi adolescencia- trajo al sofá de la tele un pequeño trofeo en forma de cráneo. Enseguida reconocimos a Íñigo. Lo regresamos respetuosamente a su lugar, ahora bajo tres pesadas piedras de mar.









martes, 9 de octubre de 2018

Yo también fui hecha con polvo.


A través de la red muestro lo que hago, como el avaro suelta sus monedas. Y no es por tacañería. Desde este taller al norte de la isla redonda, construyo criaturas para tocar. Con los ojos. La fotografía es buena, pero aún sigue siendo mucho lo que se pierde.


Andamiaje casero para sentarnos "sobre su cabeza"
En marcha estaba la segunda versión de Yo también fui hecha con polvo.
(foto de Ana Lola Borreguero)

Diría que si es absurdo pintar para imitar a una fotografía,  deprimente sería que lo pintado pudiera ser perfectamente duplicado por otra.                              


Fragmento de la segunda versión de Yo también fui hecha con polvo, 280x200 cms.
La primera versión pinchar aquí.
(la foto de Manolo Morales)


¡Seguimos!

                                 
                                                                                                                                   pedrolezcanojaén

viernes, 7 de septiembre de 2018

El Aroma del Tiempo*


Me interesa la pintura asociada a la lentitud. Requiero tiempo. 
No porque me vea como uno de esos perfeccionistas suicidas, esclavo de una técnica quisquillosa. 

Lo que yo querría es engrosar la materia. Hacerlo a base de capas de tiempo. Dilatar el proceso y el aire entre las figuras. Para que me lo cuenten todo. 

Dar tiempo a que se me revelen los secretos, las mentiras. 
Y se confundan.


pedrolezcanojaén. 2018.





*El título de esta entrada lo he tomado prestado del maravilloso libro de Byung-Chul Han, El Aroma del Tiempo, 2014, editado por Herder. 

domingo, 10 de junio de 2018

Dysfunctional family on the rock


Dysfunctional family on the rock.
Técnica Mixta sobre tabla entelada. 170x200cms.
Noviembre-diciembre de 2017.


En un lugar impreciso de la gran tabla entelada, creció una mujer sin cabeza -sus piernas gustando desde el principio-. 

Carcajea ya antes de tener boca, por eso parece decapitada, más que inacabada. Nos quedamos así durante noches; finalmente, sería ella quien me lo fuera contando todo, sin boca en su cabeza de aire. 


Su abuelo, el de las tres manos -cinco, sin ojo atento; una sola, sin atención alguna; cuatro, la cifra exacta si conocemos los efectos del solapamiento- resultó ser mi tatarabuelo Jacques Fino; i
gnoro la razón por la que acabó con esa máscara sobre su frente rellena de láudano y de paja. Todos decían que la llevaba puesta el niño aupado a sus hombros, pero eso es absurdo y no les quise escuchar. 



      



Más tarde, abajo, apareció Vida, el inmortal gato muerto de mis amigos -tan breve y místico a sus cinco años- mutando en Virgen del Jilguero -composición triangular clásica- y enredado en dos pollos de pelícano, Jesús y Juan.




Madonna del cardellino, Rafael Sanzio,
hacia 1506, 107× 77cms.

Tras circulares titubeos y húmedos tormentos nocturnos, resolvimos –la chica sin cabeza y yo- recuperar a la hija de Lilith, con las obligadas alas de diabla, su cabeza preciosamente tocada de flores y la sonrisa de la chica de las piernas graciosas enredada en su pelo, a la que por cierto, acabaron por rebosarle pequeñas yemas de huevo confundidas por entre sus pezones -el rojo y el amarillo, la clara brillante, la piel casi rosada-. 


Aunque de una importancia trascendental es su presencia, no debería referir nada aquí sobre el putto con cabeza de pájaro y uñas en punta. Podría decirse que se limita a mirar la escena, pero me niego a engañar a nadie sin necesidad ni arrimarme a verdades no pertinentes. 


Sobre su pico y rodeado por un robusto marco de madera labrada, luce por su mitad inferior el Juegos de Matrimonio con Abuelo Barbado, aquella pequeña pintura que supuestamente perpetrara en 2014. 


Acaso fuera éste que sostiene el intrigante señor calvo, mi primer huevo, anterior incluso al sonado asunto Estanislao y la devenida orgía de yemas y de sangre del año siguiente en el pasillo de mi casa. 

Pero aquella fue otra historia.
                                                                                             pedrolezcanojaén